El parque arqueológico de Angkor Wat: sugerencias para el segundo día

El día comienza temprano en Siem Reap. Los turistas desayunan con las legañas pegadas mientras pasan las páginas de alguna guía, preparados para ver los primeros rayos de sol tras las cinco cúpulas de Angkor Wat. La elección del itinerario es una de las tareas más difíciles para el visitante, y marcará la experiencia del turista (ya sea para bien, o para mal). En el año 2000 no se llegaba al medio millón de visitantes, sin embargo, el la última década el numero de turistas ha aumentado de manera descomunal hasta llegar a los dos millones en 2007. Cruzarse con cientos de turistas en los yacimientos es algo normal, pero si se organiza bien el viaje, es posible evitar los males del turismo masivo. Aunque es posible ir en autobús o coche a los yacimientos, os recomiendo contratar un tuc-tuc, que es mucho más divertido. El coste de un día completo en los templos suele costar unos US$15, aunque es posible que suba un poco debido al coste del carburante.


En los últimos diez años, Camboya ha sido incluída como un extra en los circuitos de Vietnam o Tailandia, con visitas limitadas a dos o tres días. Las infrastructuras del país han ido mejorando con los años, pero las tour operadoras aún no se han hecho eco de éstos avances. Lo malo de estas visitas cortas, es que todos terminan haciendo los mismos circuitos. Para el turista, esto es incoveniente porque padece todos los males de la sobre-explotación turística: a penas se puede andar, no hay manera de sacar fotos sin algún "invitado", etc. Para el patrimonio, la explotación sistemática del mismo recorrido por más de dos millones de personas al año supone una destrucción paulatina del yacimiento por la erosión. En los últimos años se ha empezado a restringir el tráfico, y ahora se controlan los accesos al recinto central de Angkor Wat y al interior de Banteay Srei, por ejemplo. Hay algunos recorridos que son inevitables, como ver amanecer en Angkor Wat. La clave de la solución radica en saber el momento adecuado de visita para cada templo, en especial, para los templos más visitados. En los siguientes párrafos os iré dando algunas ideas para disfrutar al máximo de vuestra primera visita.

Como iba diciendo, los turistas se preparan de mañana para ver los primeros rayos de sol sobre Angkor Wat. En un buen día, las cúpulas parecen teñirse con los tonos rosas de las flores de loto que representan. Miles de personas contemplan extasiados la escena...que se repetirá al día siguiente cuando vayas tú a ver amanecer, así que hay que aprovechar el hipnotismo masivo para disfrutar de otro de los grandes templos de Angkor: el Bayon. Ya os he recomendado el libro "Ancient Angkor" de Freeman y Jacques, un elemento imprescindible para el viajero ya que contiene no sólo información sobre cada uno de los templos, sino que además incluye una sección con sugerencias de rutas adaptadas a todas las necesidades (número de días, tours cronológicos, románticos, con los mejores bajorrelieves, etc.). Aquí haremos una variación de sus rutas para evitar el mayor número de turistas posibles en nuestro viaje y disfrutar al máximo de los templos.

Es inevitable levantarse temprano para ver los templos. La salida del sol es sobre las 06:20, y aunque no vayamos a ver el amanecer en Angkor Wat, es conveniente estar en el recinto sobre las 07:00 u 08:00 de la mañana. La razón es muy sencilla: la gran mayoría de los turistas estarán viendo el amanecer en Angkor Wat para después visitar el templo, y el resto seguirá uno de los itinerarios de Freeman y Jacques (a partir de ahora FJ), que no requieren levantarse temprano. El primer día, según FJ, se debería visitar la ciudad de Angkor Thom: ir a la Terraza de los Elefantes, y bajar hacia el Bayon. Yo propongo visitar brevemente la puerta sur de Angkor Thom e ir directamente al Bayon. Mi propuesta no sigue ningun criterio estético, sencillamente prefiero hacer el itinerario al revés para estar en el Bayon a las 08:00, y disfrutar de unos 30 minutos de soledad en uno de los templos más maravillosos de la cultura jemer. A partir de las 09:15, el flujo incesante de turistas (especialmente los grupos) hacen más inconveniente la visita al templo. Pero para entonces, el viajero avispado ya habrá subido a las torres del Bayon y sacado unas fotos donde parece que nadie va a visitar Camboya.

Tras recorrer las galerías de bajorrelieves del Bayon y sus torres de caras misteriosas, podemos optar por dos cosas: o subimos hasta la Terraza de los Elefantes y bajamos hacia el Bayon, o subimos hacia la terraza del Elefante desde el Bayon. El recorrido es sencillo, se puede hacer tranquilamente a pie. Subiendo hacia la Terraza de los Elefantes, a la izquierda, nos encontramos con el templo Baphuon, del siglo XI; junto a él se construyó el palacio real, del que sólo quedan las murallas y la torre central conocida como Phimeanakas. Frente al palacio real se alza la Terraza de los Elefantes, sobre cuyos cimientos se levantaban los pabellones reales para organizar las recepciones. Algo más aislada, pero siendo aún parte del complejo real, se alza la Terraza del Rey Leproso. El trayecto es largo y cansado, asi que es importante llevar agua (se puede comprar en el recinto). Si se necesita recuperar energía, os recomiendo comprar alguna ristra de plátanos enanos que suelen tener disponibles los vendedores ambulantes. ¡Ojo! Si veis algún mono en el horizonte, esconded los plátanos o deshacéos de ellos...Los monos de Angkor no toman rehenes...Hay uno particularmente malvado que tiene un agujero en la nariz; es muy rápido, no comparte con sus semejantes y no tiene piedad de los turistas.

Hay pocos libros en castellano que ofrezcan información detallada sobre la ciudad de Angkor Thom. Uno de los recursos que tenéis disponibles es el artículo que escribí para National Geographic Historia Nº76, "Angkor: La Capital del Imperio Jemer". En ese artículo hablo sobre la vida cotidiana en Angkor Thom en el siglo XIII, e incluyo descripciones de cómo debieron ser los templos en su máximo esplendor.

Una vez finalizada la visita al complejo real, hay que reponer energías. La comida se suele hacer en algún chiringuito que hay en la zona, aunque las autoridades locales han decidido que afean el recinto y están empezando a moverlos de lugar. El único restaurante con cimientos es el Angkor Cafe; es relativamente caro (aunque excelente) y se encuentra frente al templo de Angkor Wat (algo lejos para tenerlo en cuenta como opción).

Tras haber descansado, la visita nos lleva hasta el famoso templo de Ta Prohm, donde se rodaron algunas escenas de Tomb Raider. En pleno proceso de restauración, se decidió que el templo se quedaría tal y como se encontró, y sólo se limpiaría de maleza. De esta manera, los turistas pudeden ver la situación en la que se encontraron las ruinas originalmente. Ésto le otorga un aire romantico muy atractivo, aunque se han construido pasarelas y plataformas para evitar la erosion. Lo más impactante del templo es un árbol colgante gigante, con sus inmensas raíces penetrando en la estructura de una de las galerías. EStos árboles de raíces aéreas son comunes en los templos, a veces están tan metidos entre las rocas que terminan por ser un pilar más del templo. El problema es que en época de monzones los vientos pueden derribar a estos gigantes, que destruyen a su vez las ruinas. Por esta razón, algunos de los árboles han sido talados parcialmente.

Tras terminar la visita, si hay tiempo, puede visitarse el templo de Banteay Kdei antes de dirigirse al majestuoso templo de Angkor Wat. Es imposible ver Angkor Wat en un solo día, por algo es el recinto religioso más grande del mundo. Las galerías exteriores son de una calidad exquisita, y las vistas desde los niveles superiores son impresionante. Es aconsejable elegir la ruta que se va a seguir, optar quizás por ver los bajorrelieves exteriores antes de tomar asiento para ver la puesta de sol (suele atardecer sobre las 18:08). Personalmente, dejaría las torres superiores para el día siguiente, tras ver el amanecer.

De vuelta a Siem Reap, os recomiendo descansar porque si queréis coger el mejor sitio para ver el amanecer en Angkor Wat, es importante llegar sobre las 05:00, lo que significa salir a las 04:30 del hotel. La última vez que estuve, los camboyanos habían desarrollado un negocio muy lucrativo (e imprescidible, al menos para mi) en el que te alquilan una silla y te dan un té/café por el módico precio de US$1. Eso me ayudó a mantenerme despierta y a marcar territorio contra los turistas entrometidos que querían quitarme el sitio...El desayuno os lo pueden preparar para llevar en el hotel, o podéis desayunar en el Angkor Cafe, frente a la entrada del templo.
 

Imagen de vWalker

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