En la 'corte' de Merkel (4): En busca de la madre que parió a la prima de riesgo

Hace unos días, mi buen amigo Gonzalo me enviaba un mensaje para advertirme de que no buscase en Berlín el origen de nuestra desbocada prima de riesgo, sino que lo hiciera en la también ciudad alemana de Frankfurt, auténtico corazón financiero del todopoderoso país centroeuropeo. Acepto su sugerencia, pero como no tengo intención de acercarme a la localidad que da nombre a las salchichas más famosas, he decidido cambiar mi objetivo en la capital germana y ahora me he propuesto localizar a la 'madre que parió' a nuestro familiar más arriesgado. Y tengo dos direcciones en las que buscar.

La primera es el lugar donde se levanta el Bundestag, ese edificio histórico al que el célebre arquitecto Norman Foster le ha colocado como guinda de pastel un semicúpula de cristal para representar la "transparencia" de la vida parlamentaria en la democracia. Su visita (gratuita previa petición de hora y después de que un empleado mirase durante un buen rato mi cara y la fotografía de mi DNI en busca de las siete diferencias) permite ascender por unaa rampa hasta la cima de la acristalada construcción y disfrutar de fantásticas vistas. Eso sí, de la madre que parió a la prima de riesgo, ni rastro. Y eso que desde la cúpula se tenía una vista cenital del salón de los plenos parlamentario. Claro que el día que acudí no había sesión.

Por ello, busquén en los edificios gubernamentales que se levantan alrededor y, sobre todo, en la sede de la cancillería, un edificio moderno presidido por un gran vano circular que ha permitido a los berlineses bautizarlo como la gran lavadora. Sin embargo, allí tampoco encontré lo que buscaba ni nada que se le pareciera. Por eso me acordé de lo que me comentó antes de venir a Berlín una buena conocedora de la ciudad, mi amiga Laura, quien me dijo que Ángela Merkel no vive en la residencia oficial destinada a la jefa del gobierno alemán, sino que prefiere seguir en su casa de toda la vida ¿Que dónde está? En el número 7 de la calle Am Kupfregarben.

Allí, justo enfrente del Múseo de Pérgamo (una maravilla que ya ha glosado recientemente una compañera en estos blogs de Altaïr), reside el terror de la economía española cuando no está viajando por el mundo y dando lecciones de economía a golpe de tijeretazos. En el edificio, de color anaranjada, dos plantas de altura y una señorial escalera de acceso, residen varias familias, entre ellas la del señor Sauer, que es el marido de Merkel. Eso sí, nada denota que en aquel lugar sea la residencia habitual de tan importante personaje europeo ya que la presencia policial es escasa: sólo dos agentes uniformados paseaban aburridos por sus alrededores el día que pasé por allí. Mientras, cientos de turistas ignorantes de la importante vecina que allí reside hacían cola para sacar las entradas que les permita entrar en uno de los museos más importantes de Berlín y del mundo. Claro, que ellos vienen en busca de maravillas del arte, y no de la madre que parió a la prima de riesgo española.

Imagen de oLopez-Fonseca

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado.
CAPTCHA
La siguiente pregunta es para prevenir el spam automático en los envíos.
Image CAPTCHA
Copy the characters (respecting upper/lower case) from the image.