Berlín: la mujer hecha de lagos

-“Si l’aigua és plata, no pas mon cor, que és tot d’or.
Si l’aire és gebre, no pas mon cor, que és tot foc”.

(cançó de la rondalla l’Hereu i la dona d’aigua)(1)

Berlin, die Frau aus Seewasser


Berlín es una ciudad única por su peso en nuestra historia reciente, por su capacidad para resurgir y reinventarse, por el modo transgresor, irónico y creativo de afrontar su futuro. Aunque a veces parece que sus piezas no terminan de encajar, se ha convertido en una de las urbes más fascinantes de Europa. Pero Berlín no es solo eso. Berlín esconde en sus venas el más preciado de sus tesoros, sus fascinantes aguas. Un paraíso para los que amamos nadar en la naturaleza.


Berlín es desde ya mi amiga Anna Tortajada, que reside en Berlín desde hace algo más de un año y que me invitó este agosto a pasar unos días en su casa del barrio de Wilmersdorf, situado al suroeste de la capital de Alemania; Berlín es las instantáneas tomadas a modo de detalles de un gran puzzle urbano.

Mi mural preferido del East Side Gallery

Mi mural preferido del East Side Gallery

 

Pero sobretodo, para mi, Berlín es mis mañanas nadando en sus lagos.

Ciudad inmensa, con una red de transporte urbano bestial. Muchas estaciones de S- Bahn o U -Bahn parecen la Sants Estació barcelonesa o la Atocha madrileña y no terminan nunca y están en obras y te pierdes y subes y bajas escaleras, entras y sales de convoyes varias veces al día, como un viaje a una ciudad dentro de mil ciudades. Creo que me costaría vivir en Berlín, demasiado inabarcable para mi gusto, pero Berlín da para mil visitas.

 

Torre de tV con las gerónimas

Seguiré volviendo porque siempre me dejo visitas importantes de los lugares que me gustan —a modo de cebo— para combatir la posible pereza del regreso al lugar ya visitado. Sí, no vi a mi ansiada Nefertiti, ni subí a la cima de Berlín: la torre de TV de 368 metros; pero me gustó el ángulo fotográfico desde la Gerónima.(mís zapatillas deportivas)

Yo buscaba los lagos de Berlín para hacer mis largos . Si tiene ríos (El Spree, afluente del Havel y éste a su vez es el mayor de los afluentes del margen derecho del Elba de más de mil km. que desemboca en el Mar del Norte) yo tenía que nadar en sus aguas. Ninguna de las personas de mi entorno que habían viajado a Berlín conocían sus lagos y la persona de información y turismo de la puerta de Brandenburgo que consulté tuvo que mirar por Internet porque según ella con el calor que hacía estaba tan bloqueada que no sabía exactamente de qué le estaba hablando. Imagino que para ellos es secundario tener esa maravilla en plena ciudad.
Lo que más llamó mi atención fue que casi todos los lagos en los que nadé se sitúan dentro de la ciudad de Berlín.

El lago Wannsee— al suroeste de Berlín— por ejemplo tiene una de las playas interiores más largas de Europa y por lo que leo en Wikipedia fue construido en 10 años gracias a las aguas del rio Havel y cubre una superficie mayor a 3000Km cuadrados, sí ,sí, no te lo acabas. Para acceder a este lago basta con llegar a la parada de S Bahn que lleva su nombre. (si tienes un billete de 2 zonas, que era mi caso, deberás abonar un extra de 1’60 euros porque el Wannsee ya se sitúa en la tercera zona).

 

Aquí está nuestro primer descubrimiento nadador.El Wansee

Aquí está nuestro primer descubrimiento nadador.El Wannsee

 

La idea era ir bordeando el lago mayor hasta encontrar a algún bañista o algún lugar que fuera apto para el baño, señalizado en ocasiones, con unas llamativas estacas.

Quise conocer algún lago en el noroeste de la ciudad y mi amiga Anna y yo nos acercamos hasta Alt-Tegel ( parada de U-6) y allí encontramos el Tegelersee. Hay que llegar al embarcadero y dirigirse hacia la izquierda por la Greenwich promenade y una vez pasado el Borsigdamrn-brücke (puente), buscar tu árbol para dejar tus cosas.

Anna en el Tegelersee en buena compañía

En ningún momento encontramos rincones masificados. El primer día pretendía hacer madrugar a mi amiga para poder nadar tranquilas pero son tan grandes los espacios y hay tantos que imagino fue un error de cálculo mío, dado que provengo de Barcelona donde a las 10 de la mañana, cuando todavía el socorrista no ha subido a su atalaya ya están las playas saturadas, el olor a crema protectora invadiendo las fosas nasales, los vendedores ambulantes desplegando todo su stock de cervezas, mojitos, pareos, vestiditos, las ajenas conversaciones de vida privada estampándose contra tu tímpano y el sonido de las olas rompiendo queda en un hermoso recuerdo de la memoria reciente.

 

Aspecto del lago a las 11 de mañana

Aspecto del lago a las 11 de mañana

 

Nada que ver, en los lagos de Berlín las palabras “contaminación acústica” sencillamente no existen. Un gustazo.

El lago que visitamos al sureste fue el Muggelsee , (parada Friedrichshagen S-3) teniendo tanta suerte que pudimos nadar tanto en el lago como en el río Spree ya que coincidimos en la zona de su desembocadura en el lago. En este lugar existe un restaurante –cafetería al que se accede en Barco. Has de llamar y te vienen a buscar. No importa si sólo quieres un café. Buen apunte para los visitantes.

 

El restaurante SpreeArche como casa flotante en el cauce del rio Spree

El restaurante SpreeArche como casa flotante en el cauce del rio Spree.

 

Dejamos casi para el final el lago que más cerca nos quedaba de casa, el *Schlachentensee, a 8 paradas de U Bahn y con un perímetro de unos 7 km, tardamos una hora y media en pasearlo. A este lago, ahora ya propiedad de mi amiga ( ella se lo ha anexionado— soñadoramente hablando— pronto le cambiarán el nombre y pasará a llamarse algo así como Annas See ), se puede acceder desde la parada de S1 que lleva el mismo nombre o también desde la parada Krumme Lanke de la U3 que también tiene lago: Krumme Lanke.

 

El Schlachtensee desde el chiringuito.

El Schlachtensee desde el chiringuito.

Estos dos lago están casi unidos y entre ellos existe un hermoso paseo con cafetería incluida a pie de lago y maravillosos compañeros de mesa, los gorriones.

El Krummer Lanke, mi preferido

Krummer Lanke, my favorite lake, with Anna permission.

La experiencia en los lagos de Berlín resultó inolvidable para mí y todo un descubrimiento para mi amiga. Anna me hará volver a Berlín pero con sus lagos la visita será más pronto que tarde.

Pero los descubrimientos no terminaron aquí, una es tozuda y quise conocer Postdam y su lago Heiligersee, a una hora de Berlín.
Què us puc dir  de Postdam?

Mi casa de Postdam

Mi casa de Postdam

Que fue un amor a primera vista. Una ciudad para alojarte en una cabaña a pie de lago durante una semana, recorrerla en bici , hacer excursiones con toda la calma del mundo e ir visitando sus castillos y palacios barrocos; una ciudad, Patrimonio de la Humanidad y un lago que es un regalo divino, con bancos, zonas de césped y árboles centenarios donde guarecerte del sol que este año en Alemania las temperaturas también han superado los 39 grados . Un retiro de varios días a Postdam queda en mi lista de pendientes.

El lago desde mi casa de Postdam

El lago desde mi casa de Postdam

El viaje estaba llegando a su fin y el último día quise nadar en la piscina olímpica del Olimpia Stadium (Gracias Ana por satisfacer mis caprichos) donde se celebraron los juegos olímpicos de 1936. Una mole inmensa de cemento gris  y que impone hasta para saber donde dejar las chancletas.

 

La piscina Olímpica con el estadio al fondo

 

Todo era eterno: la distancia de 50 metros para hacer mis largos, la superficie de la piscina para agarrarme cuando llegaba al final, los peazo hombre-pez- armario con los que compartí carril mientras nadaba y de los cuales me llevé algún que otro manotazo-aletazo que imagino se disculparon pero entre mis escasos conocimientos de alemán y mis tapones a medida, la posible comunicación, fue un “experimento holográmico” , por lo que me limité a sonreír mientras despegaba mi maltrecho codo encajonado en la corchera (que por cierto era dura como una piedra).

Hice unos 800 metros de crol y se me pasó el gusanillo del capricho. Apa, cap a casa, Marta, que ja en tens prou. Final de mi curso largo y de este artículo. Bis bald, Frau aus Seewasser.

 

*De regreso a casa buscando información sobre los lagos en los que nadé descubrí que en el 2008 hubo una serie de ataques a bañistas en este lago por siluros (pez originario de los grandes ríos de Europa Central que puede alcanzar más de 4 metros) y que este julio se ha sabido que el famoso monstruo del lago Ness sería en realidad un siluro. Y es que: “A veces la ignorancia es un grado, Marta” (frase mítica de mi amiga Susana en la selva Lacandona mientras dormíamos debajo de arañas de un palmo).

 

(1) L’hereu i la dona d’aigua. Tortajada, A. Rondalles Meravelloses que no hem de perdre. (pp.136-140).Columna, 2011.

Fuentes consultadas relacionadas con alguno de los temas tratados en el artículo:

Ataques de siluros:
https://zco1999.wordpress.com/2009/06/23/los-siluros-gigantes-de-mequinenza-en-la-serie-de-tv-river-monsters/

Monstruo lago Ness:

http://www.clarin.com/sociedad/mosntruo-Lago-Ness-podria-gigante_0_1396660539.html

http://www.20minutos.es/noticia/2516515/0/mostruo-lago-ness/realidad-siluro/enorme-pez/
Blog de Anna Bockhoff con los lugares aptos para el baño y los transportes que te llevan:
http://blog.visitberlin.de/de/4908-die-berlin-bade-karte.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Wannsee
Blog de Miguel de Rusadas donde podréis encontrar mucha más explicación sobre la piscina olímpica y todo el estadio olímpico y buenas fotografías tanto actuales como las realizadas durante los juegos olímpicos del 36.

http://www.rusadas.com/2012/08/viaje-por-alemania-los-secretos-del.html

 

 

Imagen de mSalvador

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