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EL CIRCULO DE LA KAVA (III)

Directamente enfrente del jefe supremo y detrás del tanoa se sitúa el  lose yaqona, encargado de mezclar la taga yaqona con el agua. En la mayoría de las ocasiones pertenece a una familia de alto rango. A ambos lados de este se sitúan los qaravi yaqona, los guardianes de la yaqona. La persona encargada de proporcionar el agua para la mezcla, qaravi wai, se sitúa justo detrás y a la izquierda del lose yaqona. El sere i bo lo hace a la derecha. Este es quién custodia el bo, un manojo de fibras de vau (Hibiscus tilaceus) que se emplea para filtrar las raíces machacadas de la planta de la pimienta. El portador del bilo o tu yaqona se sienta a la derecha del tanoa detrás del qaravi yaqona y de cara a los jefes.

La ceremonia se realiza en el más completo silencio. En el exterior del bure se emplazan “guerreros” vestidos en atuendo tradicional, cuidando de que el ritual no se interrumpido bajo ningún concepto. Cuando todo el mundo está sentado el lose yaqona sujeta el bo con las dos manos, el cual contiene la waka entre sus fibras  y alza este proclamando:  Sa qai vakarau lose tu na yaqona vakaturaga(“la yaqona esta servida para los jefes”), a lo que el matanivanua responde: lose ! (“mezclala!”). Entonces el qaravi wai , situandose de rodillas entre el lose yaqona y uno de los qaravi yaqona, vierte el agua. Más agua de la necesaria es tabú. Cuando el qaravi wai a regresado a su posición original, el  lose yaqona inicia el proceso de la mezcla.

Cuando ha conseguido extraer la máxima cantidad de jugo levanta las raíces de hibiscos situándolas delante de su rostro y con su mirada busca la aprobación del matanivanua. Si el orador considera que la mezcla no está lo suficientemente elaborada, el proceso se repite. Para indicar que la bebida puede ser servida se utiliza la palabra talo. Inmediatamente  el tu yaqona se levanta y se dirige al tanoa, allí el mezclador verterá el líquido exprimiendo las fibras de hibiscos sobre el bilo. Más tarde el portador del cuenco servirá al jefe, procurando siempre con no pisar el sau.

Cuando regresa al lugar donde estaba sentado, caminando de espaldas, aplaude provocando un sonido hueco; hecho que imitarán los demás participantes como muestra de respeto y reverencia cuando el jefe haya terminado su bilo. La misma ceremonia se produce con el matanivanua y así con cada uno de los jefes presentes y sus oradores.

De esta forma acaba la ceremonia, cuando el tu yaqona vuelve a su sitio y anuncia: Sa qai maca tu na yaqona vakaturanga (“la ceremonia del yaqona de los jefes a terminado”) al mismo tiempo que aplaude tres veces.

 

Imagen de jMirodeMesa

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