Mi pasión
por las Islas del Pacífico, es una larga historia y no dejaría de decir que es
bella, puesto que es la mía. Ni Herman Melville, ni Paul Gauguin, ni tan
siquiera Robert Louis Stevenson suscitaron mi fascinación por los Mares del
Sur, en todo caso Louis Becke, Edgar Leeteg o Robert Dean Frisbie Surgió en mi infancia, de la
lectura de un libro que escribió un
hombre sencillo, excepcional aquel
que aún hoy no ha dejado de
serlo. Me lo regalo mi padre el día de mi cumpleaños en una visita a aquella
pequeña librería de viajes de Barcelona
que dos jóvenes le habían dado el nombre
de Altaïr. Su autor, el primer navegante solitario español en dar la vuelta al
mundo y que largo amarras el mismo día
en que nací yo - ¿destino, casualidad?
- y que con el paso de los años tendría el
privilegio de conocer. Aquellas páginas llenas de poesía “reflejo de mi alma…” , me trajeron la simplicidad y belleza de unos
paisajes y gentes que en pocos años transformarían en privilegiada mi primera
juventud…. Un largo viaje, la consecuencia, tras siete años de espera: Islas Cook, dieciocho años recién cumplidos…
seis meses viviendo en Rarotonga… una semana en una isla desierta en el
archipiélago de las Tonga en el corazón de los
Mares del Sur …Al regreso, ya
nada volvería a ser igual. Desde entonces,
he realizado un viaje tras otro a esta remota región del planeta, pasando
largas temporadas en Samoa, Fiji, Islas Cook, Tonga, Vanuatu, Kiribati… Cada
isla del Pacífico es un mundo propio y fascinante; mi pasión es Amerika Samoa,
mi ciudad Suva, mi retiro espiritual Rotuma…
Actualmente
resido en Auckland (Nueva Zelanda)
ciudad cosmopolita y capital de la Polinesia, en tierra de los tangata
whenua, desde la que no dejo de saltar de diminutos anillos de coral y fértiles
tierras volcánicas, que surgen de las profundidades marinas con la
misma magia y seducción que lo hacen los
oasis en el desierto hasta ir, de
aquí para allá, desde los suburbios de
la capital fijiana donde la pobreza
desgarra la tradición, hasta los barrios
periféricos de Auckland donde los jóvenes samoanos y tonganos reinventan su
identidad y orgullo cultural a través del Urban Pasifika sin dejar de lado los
valores tradicionales heredados de sus padres y abuelos.
¿Artista,
poeta, periodista, escritor, lector … locutor
de radio … viajero apasionado Simplemente nómada ( a la búsqueda, al encuentro vital con
Dios… y con el otro. La embriaguez mística, surk, que proporciona el viaje sin
recursos y sin nada asegurado)
entre las olas bajo el cielo interminable del Pacífico Sur o bajo el sol inquisidor de los confines de
africanos caminando delante de las vacas
junto a los mbororo,.. sublíme ! El Pacífico mi océano. África mi
continente. “… y las nalgas y
muslos de los jinetes peul sintiendo el calor de la bestia… en la línea del
horizonte, frontera de polvo y arena entre el Camerún y el Chad…” Este fue mi descubrimiento de
África. Y desde entonces ya nada descansa en esta anatomía inquieta que exige el regreso a aquellas tierras; nunca
dejaré de pasear acompañado y
bailar al ritmo de la música de Petit Sako en la Rue de la Joie o dejar la
huella de mi vida en los olvidados senderos de los Montes Mandara…