Fascinación por Tierra del Fuego (VIII): El lago encendido

      El verano parece acabado y Tierra del Fuego se prepara para el largo invierno. Pronto los bosques de lenga y ñire comenzarán a pardear. Será el breve triunfo de la púrpura. De momento, los hayedos verdes y umbríos cubren aún los márgenes de la carretera cuando, tras salir de Ushuaia, y tras un breve costeo de la bahía, subo la sierra enfilando el río Olivia.

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Fascinación por Tierra del Fuego (VII): Las hayas y los pájaros

         Ushuaia solo sería la ciudad más extrema del mundo sino fuera porque está una isla de leyendas y no tuviera a sus puertas el Parque Nacional de Tierra del Fuego. Las lluvias continuas en las laderas meridionales del archipiélago alimentan densos bosques de hayas antárticas, de hoja caduca o perenne. Durante unos días, me empapo de bosque negro y refresco los pulmones con aire bueno. El tiempo está en ese punto de frío y desasosiego que produce placer al cuerpo.

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Fascinación por Tierra del Fuego (VI): Estruendo de focas y aves en el canal de Beagle

        Me aproximo ligeramente a este mundo de extremos que son el Paso de Drake y el Cabo de Hornos esperando que pronto zarpe el barco que me ha de llevar de pleno a él. Una barca de recreo me pasea por el canal de Beagle para observar la fauna de los islotes. Es una de esas tardes en que las nubes tienen prisa y andan cambiando sin cesar por el cielo. Entre los rayos del sol y las sombras, descubro petreles gigantes, skúas y gaviotas magallánicas al vuelo.

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Fascinación por Tierra de Fuego (V): El mar y la leyenda

         Otro museo magnífico de Ushuaia: el Museo del Fin del Mundo. Está frente al mar en un edificio del año 1903, antiguo Banco de la Nación. Espléndido el mascarón de proa rescatado de un naufragio: una dama de los mares volando por encima la cabeza de los visitantes.

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Fascinación por Tierra del Fuego (IV): El penal y su leyenda

          Durante aquellos últimos años del siglo XIX, Tierra del Fuego solo atrajo algunos aventureros trotamundos en una breve fiebre del oro -el más famoso, Julio Popper, rumano de origen-, cazadores de leones marinos y ganaderos ovejeros que, con presteza, se adueñaron de las mejores tierras.  

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Fascinación por Tierra del Fuego (III): Glaciares en la niebla

         El invierno, adelantándose, se acerca a grandes pasos y cada noche deja su poso de nieve tierna y blanca en las cimas negras y azules de hasta 1.500 metros que flanquean la ciudad: los montes Martial. Las mañanas despiertan con arranques dorados de la luz reflejada.

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Fascinación por Tierra del Fuego (II): Ushuaia íntima

         Ushuaia. Contemplada desde los muelles, la ciudad encarama sus casas de colores por las laderas oscuras del monte, que se torna selva verde cuando los rayos del sol lo rozan.

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Fascinación por Tierra de Fuego (I): Ushuaia, un nombre de leyenda

          Ushuaia: qué nombre. Desde niño alimentando la imaginación en sus viajes hacia sueños remotos. Ushuaia, susurro de magia, "bahía que penetra hacia el poniente" en lengua yámana: ya nadie la habla como propia.

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Tonga, feudalismo en los Mares del Sur (y VI): El canto de las ballenas

         He de escapar de mi isla solitaria para no volverme paralítico, física y mentalmente. Cuando Soni me devuelve con su bote a la vecina isla de Lifuka decido explorar un nuevo mundo: el submarino. Y es entonces cuando oigo el canto de las ballenas.

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Tonga, feudalismo en los Mares del Sur (V): La vida en una isla desierta

         En el archipiélago de las Ha'apai puedo realizar, por unos días, el viejo sueño de vivir en una isla desierta. La isla se llama Uoleva y, en ella, un nativo de nombre Soni ha construido dos cabañas: en una duerme él con su hijo y otro muchacho, y en la otra hay dos cuartos y una cocina a gas para los pocos vagabundos del mundo que hasta aquí llegan: es el Captain Cook Resort. En frente se extiende la arena virgen de una de las playas más bellas del Pacífico.

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