La presidencia checa de la UE siembra la polémica con una escultura

 

El escándalo parece acompañar a la presidencia checa de la Unión Europea (UE). La controversia ya precedió a su mandato con la provocativa exhibición de opiniones antieuropeas de su presidente, Vaclav Klaus. Y ahora la polémica llega de la mano de la monumental escultura simbólica Entropa, que preside el atrio del Consejo de Ministros de la UE en Bruselas y en la que está representado cada estado miembro de forma caricatural.

EntropaLa escultura, que debía servir para "derribar las barreras que aún persisten en Europa" mediante el recurso a los estereotipos sobre cada país, se ha convertido en una doble fuente de escándalo. Las caricaturas han desencadenado ya la protesta oficial de al menos dos países, Bulgaria y Eslovaquia, por considerarlas ofensivas. Y la supuesta labor conjunta de 27 artistas procedentes de cada país de la UE para crear la gigantesca escultura se ha revelado un mayúsculo engaño. Todo ello con un coste atribuido de 12 millones de coronas checas (más de 430.000 euros).

Todas las caricaturas de los distintos estados son obra del polémico artista checo David Cerny, que se inventó un artista ficticio por país, con su correspondiente biografía falsa y su supuesta obra creativa, algunas de cuales son la lista de las obras de artistas reales. Toda esa falsificación aparece detallada en el catálogo oficial de la escultura distribuido previamente por la presidencia checa.

El viceprimer ministro checo, Alexandr Vondra, emitió un comunicado de disculpa por ese fraude y responsabilizó del mismo exclusivamente a Cerny, a quien el Gobierno checo había encargado la tarea de coordinar el trabajo conjunto de 27 artistas.

Vondra también presentó excusas públicas a los países que podían haberse sentido ofendidos durante la inauguración de la escultura el pasado 15 de enero. "Entropa es una provocación. Comprendo que algunos hayan podido sentirse ofendidos y me gustaría presentarles mis excusas", declaró Vondra.

"Pero Entropa no es más que arte. Nada más. El arte es la libertad, la libertad de expresión es un principio fundador de la democracia", añadió, tras anunciar que pese a las protestas la presidencia checa había decidido dejar como estaba previsto que la escultura presidiera la entrada del Consejo de Ministros europeo hasta el 30 de junio.

La monumental escultura está dotada de luces, sonido y movimiento. España aparece representada como una inmensa masa de hormigón armado, con una hormigonera en un extremo. Francia está dibujada con la silueta del hexágono cubierta por una pancarta con la palabra "¡Huelga!". Alemania está retratada como un territorio surcado por autopistas que evocan una cruz esvástica medio plegada. Gran Bretaña, por su parte, no aparece representada en las escultura y en su lugar aparece un sitio vacío simbolizando su papel de "ausente permanente" de la UE.

Más provocativa, Italia aparece como un inmenso campo de futbol en el que los jugadores se masturban con la pelota mientras se escuchan las ovaciones del público de los campos de fútbol.

Bulgaria en EntropaBulgaria, que ha considerado muy ofensiva la imagen que se da del país, aparece como un conjunto de inodoros turcos. El Gobierno búlgaro convocó al embajador checo para pedirle explicaciones y para transmitirle su "indignación" por el "mal gusto" de la obra y porque asocia al país al imperio otomano. Bulgaria exigió la retirada de la escultura por ofensiva. La presidencia checa para intentar calmar a Sofía hizo cubrir hoy la representación del país por un tupido velo negro.

Eslovaquia también presentó su protesta oficial porque el país aparece como un gran salchichón envuelto en una descolorida bandera húngara y la cuerda que sirve para envolver el país también reproduce los colores de la bandera húngara. Eslovaquia mantiene unas relaciones históricamente difíciles con Hungría, pese a que el país cuenta con una importante minoría húngara. Tras las excusas oficiales checas, el Gobierno eslovaco consideró el asunto cerrado.

Otra de las representaciones provocativas es la de Polonia, donde un grupo de sacerdotes levanta la bandera símbolo del movimiento homosexual sobre una colina en una imitación de la escena de la famosa bandera norteamericana sobre Iwo Jima. En la misma línea, Lituania esta representada por un grupo de figuras que orina sobre Rusia.

Rumania aparece como un gran castillo de feria del conde Drácula con luces y sonido. Holanda está representada como un país cubierto por las aguas del que sólo sobresalen los minaretes de las mezquitas. Suecia aparece como una inmensa caja de Ikea, envolviendo el ala de un avión de combate con la forma del país, en referencia a las rentables exportaciones de armas suecas.

Estonia esta simbolizada por dos herramientas industriales con formas que recuerdan la hoz y el martillo, símbolos de la desaparecida Unión Soviética. Hungría aparece representada por un átomo formado por melones y salchichas, productos típicos del país. Austria, opuesta a la energía nuclear, está representada por cuatro gigantescas chimeneas humeantes de una central nuclear. El pasado colonial de Portugal aparece denunciado como un mostrador de madera cubierto con pedazos de carne con la forma de las antiguas colonias.

Bélgica aparece como una caja de bombones medio vacía y la vecina Luxemburgo como un pequeño pedazo de oro con un letrero que indica que está en venta. Chipre está representado como un país cortado por la mitad y Grecia como un territorio en llamas. Finlandia, por su parte, aparece como un terreno de madera donde un cazador supuestamente borracho imagina animales africanos.

Más inocente, la llana Letonia aparece como un país montañoso, Irlanda como una gaita gigantesca, Dinamarca como una escultura de Lego, Malta recuerda su pasado prehistórico con un elefante enano y Eslovenia como una piedra gravada con la indicación de que los primeros turistas llegaron en 1213.

Finalmente, la representación de la República Checa es una pantalla con la silueta del país donde se reproducen constantemente los mensajes antieuropeos y antiecológicos más polémicos del presidente Klaus.

La controversia ha convertido la escultura en una nueva atracción turística del barrio europeo de Bruselas. Cada día cientos de personas entran en el atrio del Consejo de Ministros de la UE sólo para contemplar y fotografiar la escultura o la miran a través de los cristales para ahorrarse pasar el control de seguridad.

(Un artículo más reducido apareció publicado en la sección de Internacional de El Periódico el pasado 15 de enero de 2009)

 

Imagen de eOliveras

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado.
CAPTCHA
La siguiente pregunta es para prevenir el spam automático en los envíos.
Image CAPTCHA
Copy the characters (respecting upper/lower case) from the image.