POLIDACTILISMO

Tras acabar la visita a un slum de Mumbay, India; permanentemente seguido por una chiquillada curiosa, se me acercaron para hablar conmigo. Entre ellos un muchacho gordito, de carrillos rubicundos por los que se abría paso una gran sonrisa enmarcada por un pelo ralo que le asomaba en el labio superior. Sus compañeros, entre risas y alboroto -todo excitación- le dijeron que mostrara al forastero su mano.

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SHIBBOLETH

El término shibboleth equivale en inglés a una palabra específica de una comunidad, subgrupo o nación. Si un desconocido pronuncia mal una de estas palabras clave, ello significa que es un forastero y pone en alerta a los otros. En castellano lo más aproximado que tenemos sería el “santo y seña”, pero su significado es mucho más reducido que su equivalente anglosajón.

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VIAJES HORRIBILIS

El pasado día de Sant Jordi un amigo, al enterarse de mi interés por Martha Gellhorn, me regaló su libro Cinco viajes al infierno que acaba de publicar recientemente esta casa, Altaïr.

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El viajero del patio trasero

Explica Albert Speer en su Diario de Spandau que tras ingresar en prisión para cumplir una condena de 20 años por su implicación con el Reich de Hitler ideó un plan para no volverse loco. Tras pasar los primeros meses confinado sin mucho que hacer, Speer se percató de que debía hacer algo para mantener ágil su cuerpo y su mente; empezaba a dar señales de desesperación. Casi espontáneamente decidió que cada mañana, en su hora de recreo, daría vueltas al perímetro del patio.

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Reflejos en el campo de batalla

La derrota de Napoleón en Waterloo tan sólo fue posible tras un largísimo día de lucha cuerpo a cuerpo. En distintos momentos de la contienda la victoria había estado a punto de decantarse a uno y otro lado y sólo, casi llegado el ocaso, las tropas aliadas habían logrado vencer a los franceses. Por fin podrían descansar. Aquella pradera belga, el campo de batalla, se había convertido en un gran lodazal embadurnando a todos los contendientes: “parecíamos mulatos” declaró un oficial prusiano.

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La revancha de París

Como si se tratara de una casa de alta costura, esta historia pasa entre Nueva York y París.

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Sobrevivir al ruido

Los que somos muy sensibles al ruido deberíamos haber nacido en sociedades árticas. Paisajes de tundra regidos por silencios rotos tan sólo por el tímido lamento de un solitario pajarillo o el crujir de un témpano con la llegada del deshielo. Pero no, vivimos en aglomeraciones urbanas que generan bulla “sin orden ni concierto”. Lo llamamos ruido y, últimamente, contaminación acústica.

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Las no islas (aportación de un lector)

Un lector anónimo ha dejado una interesante información –desconocida por mí- sobre otra isla mitológica y, esta vez, más próxima a nosotros. (¡Muchas gracias por la información!).

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Las no islas (continuación)

LAS NO ISLAS (V). ABRID LOS OJOS
Hay islas que, aunque existen, apenas se las puede distinguir en un mar ligeramente rizado. En la costa occidental de Australia se hallan las islas Abrolhos.

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Las no islas

LAS NO ISLAS (I)
Las crónicas de viajes están llenas de descripciones de islas que nunca existieron, o por lo menos, que nadie ha sabido ubicar hasta el momento.

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