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Me da miedo regresar

Sucede muchos días que me levanto repasando mentalmente la lista de destinos posibles a los que dirigirme en los próximos años. Son muchos los lugares que me tientan, unos por descubrir y otros que me invitan a repetir.

En algunas ocasiones he repetido visita,regresar a paises como Laos o Tailandia es siempre un acierto para quién como yo ha encontrado en el sudeste asiático su lugar en el mundo.

 Cada vez  me cuesta más encontrar rincones a salvo del turismo despiadado y de la voraz maquinaria del malentendido progreso. Es cierto que no podemos ser egoístas en nuestro modo de mirar el mundo. Pretender que los lugares que amamos se mantengan siempre en el mismo estado es algo inviable. Cuando el olor a leña desaparece y los locales descubren que el turismo es una fuente de ingresos nada despreciable las cosas se ponen feas. Aúnque hay comunidades que se mantienen firmes y no se dejan deslumbrar tanto por la llegada del extranjero.

Ya no me atrevo a volar a Katmandú. Visité Nepal en 1996 y se cierto que actualmente no debe parecerse a lo que en su día pude apreciar. Ya en aquella época su Durbar Square mostraba los primeros efectos secundarios del turismo. Me enamoré de Luang Prabang, creo que en 2002. Desde entonces mi fantasía de retirarme en Laos está presente. Mi ilusión por una jubilación asiática creo que es una buena opción. Siempre hay alguien que me recuerda que es bien posible que los lugares que hoy configuran mis paraísos personales ya no se parezcan en nada a los que un día conocí. En definitiva  me da miedo regresar a Luang Prabang, habrá cambiado?

El año pasado, mi viaje a Marruecos se convirtió en una gran decepción. En la mágica Essaouira presumían algunos de la construcción de 20.000 nuevas plazas hoteleras. La ruta de las kasbahs me dejo un sabor agridulce. Al llegar a Tinerhir dimos media vuelta y decidimos pasar por alto Merzouga. Parece ser que el circo está montado. No me quedan ganas de regresar a nuestro vecino africano. Me entristece pensar que seguro perdí la oportunidad de disfrutar de un gran país. A lo mejor al final por testarudez regreso a ver si consigo ver un lado más positivo en el norte.

Algo parecido me sucedió en China. Viajando por la región de Yunnan terminé agotado de ir de pueblo en pueblo tratando de evitar el turismo local , que en masa, había tomado casi al asalto toda la región. Lo que en su día eran pequeños pueblos montañeros hoy son como decorados al estilo de la china milenaria, pueblos disfrazados. Debo decir que después de una pesada digestión si ha sido de provecho dicho viaje. No siempre debemos esperar el idilio y en ocasiones aúnque el sabor no sea el esperado la experiencia viajera nos alimenta igualmente.

Mi próximo destino será Japón. Ya queda menos, en un par de meses de nuevo en ruta. Estas próximas semanas trataré de decidir un posible itinerario. Me gusta viajar despacio, detenerme en cada lugar lo que haga falta. Este viaje lo centraré en el sur del país. De Tokio a las islas de Okinawa. Aúnque a lo mejor no llegó más al sur de la región de Kansai. Dejemos que el viaje haga y deshaga. Leo el post de Romero y me entran ganas de una beerlao… 

Imagen de aVidal

Comentarios

turismo

Hoy en día, es verdad que a lo mejor puede haber un exceso de turismo en diferentes grados, puede depender del lugar escogido, la época del año,... Pero una cosa ha de quedarnos un poco clara, cuando nosotros, física y mentalmente, somos los que estamos viajando, desde el momento que llegamos al país deseado, somos TURISTAS, atrás quedaron los tiempos en que habían exploradores que iban en busca de lugares desconocidos por la humanidad. Hoy en día, hay que asumir que vamos a encontrarnos con más gente, en formato individual, tríos o grandes grupos comerciales, que puede que estén viajando por placer o simplemente por necesidad, y no siempre, creo, tienen que recibir el nombre de turistas locales.

No estoy de acuerdo

Yo no estoy de acuerdo con tu punto de vista. Existen diferentes formas de viajar y modos de entender lo que un viaje representa.
Por lo tanto yo haría una diferencia fundamental entre viajeros y turistas.
Yo cuando viajo no me considero turista. En raras ocasiones circulo por las rutas trazadas para los mismos. Por otro lado me mueven motivos personales e intereses que se alejan de lo que se conoce como turismo.
Nacido en una isla como Mallorca he desarrollado una sensibilidad especial para detectar todo lo destinado a satisfacer las necesidades del turista actual, a mi normalmente me resulta incomodo.
Respeto mucho que no todas las personas viajen del mismo modo. Obviamente el tiempo de los exploradores como antaño ya ha pasado y quedan menos lugares por descubrir.
Un viajero no es ni mucho menos un explorador pero se diferencia bastante de lo que yo entiendo por un 'turista'.
No tengo nada en contra de curzarme con grupos de turistas por allí dónde voy. De hecho es muy simple viajar sin toparse con ellos. Lo que me disgusta es ver como en muchísmos paises, incluido España, se transforman las ciudades, los pueblos ... para recibir al turismo sin reparar en el impacto que esté tiene en el lugar. En fín, un largo debate.

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