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El paraíso es una isla, por lo tanto es el infierno (y 5)

¿Y la isla del tesoro? También está: es la isla del Coco, a 550 kms. de la costa del Pacífico de Costa Rica, declarada patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Parece ser que en ella se inspiró R.L. Stevenson para escribir su novela. Judith dice que está deshabitada, pero no es realmente así, pues hay guardias forestales y voluntarios que se turnan cada dos meses, y no para buscar el tesoro, sino precisamente para protegerla de los cazatesoros y de los pescadores ilegales.

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El paraíso es una isla, por lo tanto es el infierno (3)

La más poblada de las 50 de la lista, la mayoría en el Pacífico, es la de Brava (Cabo Verde), con 6.804 habitantes, lo que da idea del tipo de islas que nos ocupa y para mí, ya menos interesante. Prefiero las pequeñas, poco habitadas y poco conocidas.

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El paraíso es una isla, por lo tanto es el infierno (2)

El pasado día 22, sin ir más lejos, nos enteramos de que una isla, que venía apareciendo en publicaciones científicas desde el 2000, no existe. Así de claro lo dice el equipo de la Universidad de Sydney que estaba realizando investigaciones geológicas en la zona. Se trata de Sandy, en el Mar del Coral, entre Australia y Nueva Caledonia. Allí donde debía estar, las cartas de navegación indicaban una profundidad de 1.400 metros, error que se fue propagando a partir de un banco de datos usado en muchos mapas, según la directora de la expedición, la geóloga María Seton.

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El paraíso es una isla, por lo tanto es el infierno (1)

La frase no es mía, es de Judith Schalansky, la autora del  “Atlas of Remote Islands” (Penguin Books, 2010). Pero lo que más me ha llamado la atención es su subtítulo: “Fifty Islands I have never set foot on and never will” Pues ya somos dos, pensé al momento, en un alarde de realismo, que no de pesimismo.

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De la isla de Tierra, de Mar y otros Perejiles

Permítaseme que en este foro, en el que habitualmente cada cual cuenta sus batallitas y lo bien que les ha ido, o les va, por esos mundos de Dios, exprese mi opinión, alejada de la temática del mismo y tal vez no demasiado correcta políticamente, sobre los sucesos que se vienen desarrollando estos días en lo que los libros de historia de la época llamaban “plazas de soberanía en el Norte de Africa”, o algo así.

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Ray Bradbury, ese niño de 91 años.

Martes, 5 de junio, día triste. Murió Ray Bradbury, el poeta de la ciencia ficción, como se le ha llamado, aunque sería más correcto decir de la fantasía. Marte está triste y sus marcianitos de ojos amarillentos están tristes, y esto cualquiera puede verlo observando al planeta llamado rojo. Ahora Marte está cerca de la Luna, puede localizarse fácilmente, y uno puede aprovechar para recrearse en esta evasión nocturna llamada cielo.

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Navidad en Jerusalén (1)

         Como ya es mi costumbre, por diversos motivos, procuro pasar las navidades fuera de casa. Las del año pasado decidí pasarlas en Israel. Para unos doce días disponibles, y al tratarse de un país pequeño, daba tiempo para recorrer algunos de mis objetivos: lógicamente Jerusalén, pero también Masada, Belén, Cesarea y Acre. Pero aquí me centraré en Jerusalén, y el resto quedará para ser contado en otra ocasión.
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Zahi Hawass, o los viejos faraones nunca mueren

He seguido con interés los acontecimientos que se vienen produciendo en el mundo árabe desde enero, tanto los que han terminado con un cambio de régimen (Túnez y Egipto) como los del modelo visto y no visto (Bahrein), los que aún siguen  y vaya usted a saber cómo acabarán (Libia, Yemen, Siria) y los que ni están ni se les espera (las monarquías feudales de los emiratos del Golfo Pérsico y Marruecos).

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Villa Sanjurjo, Alhucemas, Al Hoceima. Tres nombres, dos culturas, una ciudad (y 2)

 La vida en el Rif no es fácil, el clima y la tierra castigan a cuerpos y almas y hay que arañar con esfuerzo el suelo para hacer brotar sus frutos. El rifeño es en gran parte el reflejo de la tierra, duro y arisco, pero sin embargo noble y hospitalario.

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