De la isla de Tierra, de Mar y otros Perejiles

Permítaseme que en este foro, en el que habitualmente cada cual cuenta sus batallitas y lo bien que les ha ido, o les va, por esos mundos de Dios, exprese mi opinión, alejada de la temática del mismo y tal vez no demasiado correcta políticamente, sobre los sucesos que se vienen desarrollando estos días en lo que los libros de historia de la época llamaban “plazas de soberanía en el Norte de Africa”, o algo así. Esto es, la soberanía española, o lo que queda, o sea cuatro peñascos olvidados de la mano de Dios, pegados a dos tiros de piedra de Marruecos.

Tal como ya he dicho en este mismo blog, he vivido seis años en Alhucemas. Sin duda alguna, fue una de las mejores experiencias de mi vida, y guardo imborrables recuerdos de aquellos tiempos y de sus gentes, acogedoras y hospitalarias donde las haya. Y cómo no, de esta despensa alcoholera y jamonera llamada Melilla, donde acudíamos los fines de semana para saciar nuestro déficit en estos elementos vitales, amén, claro está, de conocer de primera mano la ciudad y a los melillenses. En Melilla me sentí como en casa, o mejor aún, con lo cual queda todo dicho.

Que la “descolonización” española fue un desastre, no es ninguna novedad. Al menos, los franceses y los ingleses, por ejemplo, cuando se les acabó el chollo, fueron más listos. Así, para seguir sacando tajada, los segundos inventaron la Commonwealth y a los franceses tampoco les ha ido nada mal, con aquello de los D.O.M.-T.O.M.. Los españoles, como los portugueses y como no podía ser de otra manera visto el personal que nos gobernaba, fuimos los tontos del pueblo, y después de nosotros, el diluvio. Sidi Ifni, el “Protectorado”, Guinea, el Sahara, abandono tras abandono sin sacar nada a cambio y dejando tirados a marroquíes, guineanos y saharauis a merced de genocidas y dictadores.

Así nos fue, y de aquellos polvos vienen estos lodos. Al sempiterno tira y afloja de Ceuta y Melilla, especializada ésta últimamente en el salto de valla no precisamente olímpica, hay que añadir, para entretener al paisanaje, la heroica cruzada aznarista de recuperación de la valiosísima, riquísima, ubérrima y estratégica plaza de soberanía llamada Perejil.

Ya sé que decirlo ahora no es ningún mérito, pero recuerdo que en más de una ocasión, en las visitas a la bahía de Alhucemas, pensé que no me extrañaría que algún día u otro, tal como iban las cosas, espontáneos okupas aparecieran en los islotes cercanos al peñón, también de soberanía española, a los que se puede llegar a nado sin ninguna dificultad y en los que de vez en cuando, por cierto, ya en aquellos tiempos, aparecían plantadas banderas marroquíes. Así que quien avisa no es traidor. Ya puestos, al peñón de Vélez de la Gomera se puede entrar andando como si nada (y no estoy dando ideas, que conste).

También recuerdo lo ridículo que me parecía la situación del peñón, habitado por una guarnición militar, que no sé qué ni a quién vigilaban, del que no se saca nada sino gastos. Más o menos cada semana, si no recuerdo mal, aparecía un helicóptero que, desde Málaga creo, llevaba los suministros a los militares. Al menos, en los tiempos en los que existía justo frente al peñón el fenecido Club Med (por cierto, nuestro oasis preferido de regocijos alcoholeros en septiembre), los aburridos soldados echaban mano de prismáticos para efímero solaz en forma de francesas en bikini. Pero ahora, ya ni eso.
Podría entenderse el valor estratégico de Alborán o el ecológico de las Chafarinas e invertir en ello en vez de tener a guarniciones militares muertas de aburrimiento, pero en el caso de ambos peñones, para no hablar de estos cuatro islotes, no entiendo qué empeño podemos tener en mantenerlos a toda costa. Regalamos las riquezas del Sáhara y de Guinea a sus sátrapas respectivos y ahora queremos conservar cuatro piedras, un islote y una península improductivos, que no nos causan más que gastos y problemas. Aunque bien mirado, en el fondo, no hacemos más que seguir la “descolonización” a la española, que tan bien nos ha ido, por lo cual, todo tiene su lógica. 
Y como parte de esta lógica aplastante, no hay que extrañarse de que nos tomen por el pito del sereno y día sí, día también, marroquíes o subsaharianos por riguroso turno y sabiamente organizados, salten la valla de Melilla, reclamen la ciudad junto a Ceuta u ocupen islotes.

Todavía recuerdo, cuando estaba en Alhucemas, que las pateras que de allí salían, lo hacían a plena luz del día, pues desde allí tenían que llegar a la costa española por la noche. Nada de salir clandestinamente, con nocturnidad y alevosía, como manda el tópico. “¿Y fulano, qué ha sido de él ?”, preguntábamos al notar la ausencia de algún conocido. “Nada, que ayer se fue en la patera de las 12”, nos contestaban tranquilamente, como quien se marcha a la ciudad en autobús.

Y es que ahora, como entonces, la cuestión de fondo es el drama de la inmigración ilegal. Los que han ocupado los islotes de Tierra y de Mar (un par de rocas a pocos metros de la costa, no nos engañemos) para dejar atrás la miseria y el hambre, tan humanas, tan africanas, están en España, aunque pueda parecernos surrealista. Han llegado allí con el beneplácito de Marruecos, que nos ha pasado, como siempre, la patata caliente. Todo ello, en un país donde hasta los vuelos de las moscas están controlados. Como siempre, los principales beneficados serán, como ya han puesto de relieve los medios de comunicación, las mafias y su secuela de corruptelas. Pero no hay que preocuparse, con el debido impuesto revolucionario, en pocos días todo volverá a la normalidad. Y a seguir bajándonos los pantalones, que para eso estamos, pues ya se sabe que sarna con gusto no pica.

AdjuntoTamaño
Bahía de Alhucemas. A la iquierda los islotes de Tierra y de Mar y al fondo, el peñón150.27 KB
Los islotes de Tierra y de Mar133.19 KB
El peñón de Alhucemas. Enfrente, el Club Med219.97 KB
El islote de Perejil2.86 MB
Otra vista del islote136.08 KB
Imagen de JordiMiro

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado.
CAPTCHA
La siguiente pregunta es para prevenir el spam automático en los envíos.
Image CAPTCHA
Copy the characters (respecting upper/lower case) from the image.