- |
- |
- |
- |
Luang Prabang (LAOS)
Llegamos a Luang Prabang tras seis horas y media, de una carretera en relativo buen estado pero sin una sola recta. Es un continuo subir, bajar y rodear montanas en uno de los paisajes mas impresionantes que he visto en mi vida. Montanas cubiertas de vegetacion con las nubes estancadas a media altura, y unos valles en los que no se ve el fondo.
Se pasa atraves de numerosos pueblecitos o simplemente un grupo de casas a la orilla de la carretera, donde la gente esta sentada en las puertas , y los ninos jugando en el arcen.
Vientiane (Laos)
La época de lluvias todavía no ha terminado. Esta noche ha estado lloviendo bastante fuerte, pero al salir a la calle no hay ni resto del aguacero. Hasta la lluvia es educada en Laos, solo llueve por la noche para permitir a los turistas como yo disfrutar de la ciudad durante el día.
Cuentos de Lluvia
Hace unos días tuve ocasión de volver a ver la maravillosa película de Tsai Ming-Liang titulada Good Bye Dragon Inn. La película cuenta la última proyección de un histórico cine de Taipei. El plano final de la película muestra la fachada del cine ,con su letrero de neón iluminado, detrás de una cortina de agua. Llueve sin parar y el director mantiene esa imagen en pantalla para que podamos disfrutar de ese momento fantástico.
- Beerlao
- |
- Kop Chai Deu
- |
- Laos
- |
- pederasta
- |
- Vientiane
Irrupción del pederasta
Primeros de marzo, es decir, unas pocas semanas atrás. Pasan pocos minutos de las ocho y media de la noche cuando llego al Kop Chai Deu, el beer garden –así lo describen en las guías de viaje- situado en la plaza Nam Phu, el centro de Vientiane.
Me da miedo regresar
Sucede muchos días que me levanto repasando mentalmente la lista de destinos posibles a los que dirigirme en los próximos años. Son muchos los lugares que me tientan, unos por descubrir y otros que me invitan a repetir.
En algunas ocasiones he repetido visita,regresar a paises como Laos o Tailandia es siempre un acierto para quién como yo ha encontrado en el sudeste asiático su lugar en el mundo.
Fuegos artificiales
Me encontraba en mi mesa habitual, a orillas del Mekong, consumiendo una Beerlao en compañía de un amigo americano -el cual, como muchos de los residentes de su nacionalidad, prefiere decir que es canadiense, que es menos expuesto. De repente, explotó en el cielo un auténtico festival de fuegos artificiales.
En el cíber de Vientiane
En el cíber de Vientiane donde escribo estas líneas, contemplo a los parroquianos: a mi izquierda, una adolescente laosiana de aire lánguido chatea en inglés con su noviete, presumiblemente occidental; más allà, un niño chino gordito está absorto en su apasionante juego de guerra; a mi derecha, dos amigas de mediana edad, también del país, cuchichean mientras charl



