Clasificado en:

La ruta del asombro

Albert Padrol evocó en este blog, hace ya algunos meses, el Afganistán de los años setenta, cuando el nombre de ese país asiático iba ligado, en las mentes de los jóvenes vagabundos occidentales de la época , a la quintaesencia de lo lejano y lo distinto. En esa misma dirección escribí esta “Ruta del Asombro” que os propongo aquí. La escribí de un tirón y sin otra puntuación que las comas que separan las distintas frases. A ver qué os parece:

Imagen de mFletcher

CINCO PERLAS LITERARIAS Y UNA PETICIÓN

A menudo, un viaje se inicia con la lectura de unas paginas que nos despiertan el deseo.

Enumero a continuación cinco lecturas viajeras que me emocionaron, y por las que guardo gratitud infinita a sus autores. La mayoría son obvias, pero no me importa.

 

 

Imagen de jmRomero

Camino de Ghazni

Camino de Ghazni

Viento y minaretes en Herat

Viento y minaretes en Herat

Mansur y su samovar en Herat

Mansur y su samovar en Herat

Camioneros en Farah

Camioneros en Farah

Afganistán hace mucho tiempo.

En los primeros 70 fui a Afganistán en dos ocasiones. Por tierra, que era como viajábamos entonces porque abundaba el tiempo pero no el dinero .
Descubrí un país secreto, del que nada entendí pero que me fascinó.

Imagen de aPadrol

La piedra caída del cielo (y III)

          Una red de rutas de intercambio teje como una tela de araña la geografía del  mundo. Cubre los continentes y los une unos con otros. Así ha sido desde el principio de la humanidad.

Imagen de jBartroli

La piedra caída del cielo (II)

         También el joven Tutankhamón amó el lapislázuli. Y por montañas y mares viajaron las piedras desde el Badajsán para enzarzarse en sus amuletos y collares e incrustarse en el mango de sus dagas y espadas. De lapislázuli y oro es el escarabajo sagrado que llevó como brazalete de niño. De lapislázuli son los tres escarabajos del pectoral del collar que había en la funda que llevaba puesta su momia.

Imagen de jBartroli

La piedra caída del cielo (I)

          Las altas mezquitas de Estambul iluminan de noche las aguas del Bósforo que separan Europa de Asia. Estambul, Constantinopla, Bizancio: encrucijada de rutas, una ciudad que nació para unir Occidente y Oriente, para superar este estrecho que ahora la refleja como un espejo.

Imagen de jBartroli
Distribuir contenido Suscribirse a Afganistan