Rutas del Mundo (III): La Ruta de la Seda

                La Ruta de las Especias sucedió a la Ruta del Incienso y el rlevo llegó por mar. Pronto el Índico estuvo cruzado por rutas marítimas que unían los puertos de Ceilán y la India con los de Persia, Arabia, las costa de Azania o Zanj -el litoral oriental africano-, Etiopía y Egipto. Los romanos amaban los lujos.

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Rutas del mundo (II): La Ruta del Incienso

          En el desierto del Dhofar, al sur de Omán, crece un árbol único. Los científicos lo llaman Boswellis sancti. Al cortar una incisión en la corteza, brotan unas lágrimas translúcidas, amarillas o rojas que, tocadas por el sol, brillan como el oro. En el mercado de Salalah, una mujer negra, generosa en carnes y en risas, las vendía.

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Rutas del mundo (I): El comercio, tan antiguo como la Humanidad

          Las altas mezquitas de Estambul iluminan de noche las aguas del Bósforo que separan Europa de Asia. Estambul, Constantinopla, Bizancio: encrucijada de rutas, una ciudad que nació para unir Occidente y Oriente, para superar este estrecho que ahora la refleja como un espejo. Sentado en la orilla, en la terraza del café al lado del palacio de Dolmabahçe, contemplo unos lapislázulis engarzados con filigranas de plata en pulseras afganas.

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