Rutas del Mundo (III): La Ruta de la Seda

                La Ruta de las Especias sucedió a la Ruta del Incienso y el rlevo llegó por mar. Pronto el Índico estuvo cruzado por rutas marítimas que unían los puertos de Ceilán y la India con los de Persia, Arabia, las costa de Azania o Zanj -el litoral oriental africano-, Etiopía y Egipto. Los romanos amaban los lujos.

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Guerreros de terracota: defender la inmortalidad

Concebidas para defender al primer emperador que unificó la China, ni siquiera se pudieron defender a sí mismas ... sólo consiguieron esconderse de las miradas humanas durante dos mil años para resurgir ahora gracias a otro tipo de artesanos, los reconstructores de fragmentos. Visitar en Xian (China), el ejercido de terracota es una de las sensaciones más impresionantes que recuerdo. Ver aquel montón de figuras en la más inmensa de las tres naves te deja al mismo tiempo una sensación de extrañeza y de belleza difícil de explicar. La grandeza se intuye (sólo hay excavada una parte de las figuras). Poco que ver con juegos de espejos y muestras reducidas fuera del lugar. Aquel sitio es insustituible, y visitarlo no se olvida fácilmente.

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La Ruta de la Seda (XI): El Saber

         Unas estrellas suben otras declinan, los imperios se suceden al ritmo de las invasiones de los nómadas. En el año 751, un ejército árabe vence al chino en la batalla de Talas, cerca de Tashkent. Para China, es una doble derrota. No solo pone fin a su expansión hacia el Oeste, sino también a su mayor secreto: entre los chinos hechos prisioneros por el ejército musulmán hay varios expertos en fabricar seda. Pronto comenzará a tejerse en Persia.

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La Ruta de la Seda (IX): Los poetas

Desde Changán hasta Bizancio, ciudades de leyenda jalonan la Ruta de la Seda. Cada nombre es en si mismo un poema, un ensueño, un deseo de partir.

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