Angkor: templos en la jungla

Ver las caras de arenisca del Bayon aparecer entre la espesura de la jungla es una de esas cosas que hay que hacer una vez en la vida. Más de seis siglos de abandono han transformado la piedra en un ente vivo que respira musgo y da vida a árboles gigantes de troncos blancos que nos recuerdan que la naturaleza siempre termina reclamando lo que hacen los hombres. Hace ochenta años, tan sólo unos privilegiados podían visitar las ruinas y disfrutar de una estancia de lujo en el fabuloso Grand Hotel D'Angkor.

Imagen de vWalker
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