Los Mares del Sur, la vida en el mito (y VI) El dulce letargo del trópico

          Hacia al oeste, las islas Cook son otro ejemplo de economía inviable. Las autoridades han apostado por el turismo. Pero Nueva Zelanda, que aún ejerce su protectorado, ha tenido que acudir varias veces en ayuda de las finanzas locales, caídas en la más absoluta bancarrota. Rarotonga, la isla principal, viene a ser para los neozelandeses una especie de Gran Canaria. Las otras islas, demasiado alejadas, viven el letargo tropical, unidas al mundo por el barco que las visita una o dos veces al mes.

Imagen de jBartroli

R. L. Stevenson: Un poeta en los Mares del Sur (III): Las islas Tuamotú

         "Dadme la vida que amo,

         que el resto pase a mi lado...

         Tan solo el cielo en lo alto busco

Imagen de jBartroli

Añorazas tras un retorno del Edén (y VI): Hasta la últimas islas

         ¡Más lejos! ¡Siempre más lejos!, llama el corazón. De isla en isla por los Mares del Sur, buscando en la lejanía la Polinesia perdida de los viajeros de antaño, tras el sueño del edén reencontrado del que Cook, Bougainville o Melville nos hablaron. Atrás quedaron Tahití y sus coches y su gentío, atrás las islas de la Sociedad a donde llega el turismo, lejos tambien las salvajes Marquesas donde aún las escenas pintadas por Gauguin parecen cobrar vida.

Imagen de jBartroli
Distribuir contenido Suscribirse a Tuamotu