Tonga, feudalismo en los Mares del Sur (y VI): El canto de las ballenas

         He de escapar de mi isla solitaria para no volverme paralítico, física y mentalmente. Cuando Soni me devuelve con su bote a la vecina isla de Lifuka decido explorar un nuevo mundo: el submarino. Y es entonces cuando oigo el canto de las ballenas.

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Tonga, feudalismo en los Mares del Sur (V): La vida en una isla desierta

         En el archipiélago de las Ha'apai puedo realizar, por unos días, el viejo sueño de vivir en una isla desierta. La isla se llama Uoleva y, en ella, un nativo de nombre Soni ha construido dos cabañas: en una duerme él con su hijo y otro muchacho, y en la otra hay dos cuartos y una cocina a gas para los pocos vagabundos del mundo que hasta aquí llegan: es el Captain Cook Resort. En frente se extiende la arena virgen de una de las playas más bellas del Pacífico.

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Tonga, feudalismo en los Mares del Sur (IV): Bebidas narcotizantes

         Por fin, sábado noche. Baile en el porche del restaurante Fanga'i he Si de Pangai. Pero en la pista hay pocos bailarines y muchas caras largas. Resulta que los chicos tonganos son más bien tímidos. Me explican que para divertirse y atreverse a sacar a las chicas a bailar, necesitan atiborrarse de cervezas. Pero para cuando están a puntos, van tan mamados que resultan unos plastas insoportables para ellas, que los rechazan por tambaleantes y por pesados.

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Tonga, feudalismo en los Mares del Sur (III): Canibales amistosos

         El famoso capitán James Cook arribó en 1777 a la isla de Lifuka, y él y sus hombres fueron recibidos con tal despliegue de manjares y danzarinas, que decidió rebautizar el archipiélago de las Tonga con el nombre de Islas de los Amigos. En realidad, fue un increíble malentendido intercultural.

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Tonga, feudalismo en los Mares del Sur (II): La música en el cuerpo

         Tongatuapu es la isla mayor y allí está la capital, Nuku'alofa. En realidad solo es un pueblo grande con todo lo que una capital necesita para ser tal: el palacio del rey -una mansión victoriana con barandas y porches, de madera pintada de blanco-, la sede de un banco central, un cuartel de policía, una catedral, un puñado de ministerios, tres embajadas, siete consulados, un hotel internacional... El resto, una cuadrícula de calle entre verde tropical y casas aquí y allá.

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Viejos Navegantes de los Mares del Sur

Hace no mucho tiempo mi ruta de viaje me llevó a las playas de Kuta, en Bali. Mi primera impresión no fue muy buena, recuerdo que las calles me parecían demasiado turísticas. Todo estaba preparado y pensado para los turistas, y eso es algo que siempre me ha echado hacia atrás en mis viajes. Es un problema de actitud, en el fondo una se vuelve masoquista con el tiempo y parece que si no sufre en unas vacaciones, sus vacaciones no han sido lo suficientemente aventureras.

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Tonga, feudalismo en los Mares del Sur (I): Islas de otro siglo

         Las islas Tonga fueron el primer país en entrar en el tercer milenio. Sin embargo, los tonganos todavía viven en el milenio pasado y en hace un siglo... o hasta dos. Quizás para suerte suya.

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Todavía hay islas que parecen paraísos (VIII): La Bahía de las Vergas

          Los días pasaron, todos nuevos, diferentes, completos. El barco nos llevó hasta Fatu Hiva, la isla más verde de todas, y allí caminamos entre los pueblos de Omoa y Hanavave, subiendo por las tierras altas. Disfrutamos así de panorámicas sobre la cordillera volcánica tapada por un manto verde de malaquita y sobre calas azules metidas entre acantilados y selvas.

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Descubriendo la mística Isla de Pascua

   Hemos tenido la oportunidad de estar en uno de los lugares más remotos y místicos del mundo: la Isla de Pascua o Rapa Nui como la llaman los pascuenses. Una isla de origen volcánico de tan solo 140 km2 situada en medio del Pacífico que en tiempos remotos fue descubierta por pobladores procedentes de otra isla de la Polinesia que iniciaron el culto a grandes estatuas esculpidas en piedra, algunas de varios metros y muchas toneladas que trasladaban decenas de kilómetros a lo largo de toda la isla con ayuda de troncos.

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