Una pasión belga

 

Todo belga que se precie adora las patatas fritas y tiene su freiduría favorita donde adquirirlas y donde aderezarlas hasta con 28 tipos de salsas diferentes. La irresistible pasión por las siempre presentes frites es una de las pocas cosas que comparten sin disputas flamencos y francófonos, tan distanciados en la mayoría de las otras cuestiones en este país tan fracturado.

 

Maison Antoine en Bruselas

 

Imagen de eOliveras
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