Quemar las naves

Todo buen estratega sabe que estando en inferioridad numérica ha de cambiar su “previsibilidad” para salir con vida del campo de batalla. Quizás el revulsivo más extremo sea anular a sus tropas toda vía de escape, bien colocándolas de espaldas a un accidente geográfico (un barranco o un río) o destruyendo sus transportes. Y eso fue lo que hizo Hernán Cortés al llegar a México, aunque no quemara sus naves.

Imagen de dFernandez-Castro

3. Cozumel

L’illa de Cozumel -terra d’orenetes, en maia- és al mar Carib, a tocar de la península de Yucatán. Malgrat tenir una superfície inferior a Menorca és l’illa més gran de Mèxic. El ferri que agafo a Playa del Carmen em deixa en a penes una hora al moll de la capital, San Miguel. Resseguint com un cordó la línia de la costa s’estén un llarguíssim bulevard ple de botigues, restaurants i pubs.

Imagen de jMestres

Diego Velázquez, el olvidado colonizador de Cuba

Se embarcó en la segunda expedición de Colón al Nuevo Mundo y fundó las primeras siete villas, pero no es recordado ni con cariño ni respeto en la isla donde terminó sus días. 

Imagen de jMoreta
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