Europa: Nápoles / 4.06.2011 / 4207 km

¡Míralo!, ¡ahí está!, ¡es él!, el ciclista perfecto. Se mueve con la naturalidad de un pez en el agua. El corazón le late deprisa, respira profundamente, aprieta con fuerza los puños del manillar, los poros de su piel comienzan a sudar, pedalea a un ritmo veloz, el aire golpea su rostro.


Imagen de miviaje
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