Revista Altaïr 75: Tahití: Más allá del mito

Tumbarse en una hamaca sujeta por cocoteros, beber zumo de frutas recién cogidas, contemplar el océano, retozar entre orquídeas silvestres, atrapar pececillos con una red, galopar a la grupa de nubes, entregarse a una nostalgia difusa e inaprensible… Para los europeos, la Polinesia encarna ese paraíso donde los seres humanos son mansamente felices, sin heridas ni miedos. Y es que Tahití y sus islas son una fantasía, tanto como un lugar.

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Amor sellado con un candado

Amor sellado con un candado

Jazz pels quatre costats

 Jazz a les places, jazz als cafès, als clubs, als restaurants, als hotels, jazz per tot arreu. Com cada any, durant els tres dies del darrer cap de setmana de maig, els habitants de Brussel·les s'han entregat amb entusiasme a la tradicional marató de jazz de la ciutat, potser per oblidar la paràlisi política que arrossega el país i a la que no es veu cap sortida.

 

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Jazz por todas partes

Jazz en las plazas, jazz en los cafés, en los clubes, en los restaurantes, en los hoteles, jazz por todas partes. Como cada año, durante tres días del último fin de semana de mayo, los habitantes de Bruselas se entregaron con entusiasmo al tradicional Maratón de Jazz de la ciudad, quizá para olvidar la parálisis política que arrastra el país y de la que no se ve ninguna salida.

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Entre vinos y ribeiras, Oporto

El Duero guarda un respetuoso silencio al cruzar Oporto. Ni siquiera la simbiosis perfecta cuando sus aguas dulce se mezclan con las del salado Atlántico, proporcionan el más mínimo estruendo.  Es el tributo a una ciudad, que permanece en silencio, en un triste y melancólico silencio, que tan sólo las barcas que cruzan sus aguas repletas de turistas consiguen alterar.

En el mundo hay librerías y librerías.

En el mundo hay librerías y librerías.

Revista Altaïr 70: Lisboa y el Alentejo

Hay que tener el corazón de corcho para no sucumbir al atractivo de Lisboa. Su mezcla de buen gusto, modestia, compostura y sensibilidad la hace una ciudad arrebatadora. Hay otras más monumentales, sin duda. También más modernas y vivaces. Y, desde luego, mucho más golfas. Pero más literaria, ninguna. Y no aludo ya a sus escritores, sino a las vivencias que la capital le ofrece al viajero.

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Un palacio en busca de destino

Sala de los pasos perdidos del Palacio de Justicia de Bruselas

 

Es uno de los edificios públicos más grandes del mundo y domina con su mastodóntica desmesura el corazón de la capital belga, pero el destino del centenario Palacio de Justicia de Bruselas es cada día más incierto ante el desinterés de la Administración belga en preservarlo, que incluso ha convocado un concurso internacional para destinarlo a otros usos.

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