- |
- |
- |
- |
DECLARACIÓ D’AMOR A LA DUANA
Era ja fosc del tot quan la Fina i jo vam accedir a la frontera entre Bangla Desh i l’Índia.. Indiferent a divisions polítiques establertes pels homes, la nit, sense lluna i a vessar d’estrelles, s’estenia a ambdues bandes de la línia.
Enlluernats encara com estàvem per la majestuosa bellesa de l’infinit laberint de rius i d’aiguamolls deixat enrere, la lletjor de les dependències frontereres, feblement il·luminades, se’ns féu més evident encara. El laberint fluvial s’havia transmutat, tot d’una, en un de paperassa.
Tras un par de días de navegación
El barco que navega por el delta es todo un mundo. Unos embarcan, otros desembarcan, las familias se relacionan, se crean nuevas amistades.
Mientras el barco navega lentamente por el Buriganga, se preparan los peces que se han pescado desde cubierta.
Pasajeros
Los pasajeros del rocket que navega por el río de Dhaka a Kukna en Bangladesh, son familias que se desplazan cargadas de fardos. Se instalan en el piso del barco y allí cocinan, comen, juegan, duermen, hasta que llegan a su destino.
Rockets en el puerto de Dhaka
Del puerto de Dhaka, Bangladesh, salen los rocket, barcos de pasajeros que recorren el río parando en los puertos ribereños hasta Kulna.
- Bangladesh
- |
- hospitalidad
- |
- mundo
- |
- Viaje
- |
- viajeros
El planeta hospitalario (I): La compañera del viajero
Llegamos a la isla de Kutubdia cinco días después del ciclón de 1991. Bangla Desh había sufrido la peor catástrofe natural del siglo: 131.000 muertos. El mar devolvía su tributo, día tras día. Los cadáveres humanos y animales aparecían por todas partes: en las playas, semienterrados en el barro de los campos, enlodados en los ríos... En algunos lugares el aire olía insoportablemente a muerte.




